Depresión, escritura y sentido: una reflexión desde la literatura

Cuando todo pierde sentido, escribir también puede ser una forma de resistir.

Cuando las palabras nos permiten darle voz a uno de los momentos más oscuros de nuestras vidas.

Ya ha pasado dos días desde que fue el día internacional en contra la depresión. Me dio tristeza no tener nada preparado para publicar acorde al día (necesito armar un calendario con estas fechas importantes), pero no quería publicar tampoco para salir del tiempo.

Esto es un tema muy cercano y delicado para mí.

Por esa razón, en mi escritura ha sido una constante hablar de ello de una u otra forma, muchas veces sin necesidad de nombrarlo.

Porque para los que lo hemos vivido, no hace falta hacerlo.

Justo hoy, cuando salí a mi paseo matutino al parque, mientras escuchaba el nuevo álbum Lux de Rosalía, pensaba en uno de mis proyectos de este año.

Sé que dije que mi foco en 2026 es La serpiente bajo la tormenta y es donde irá toda mi energía. Pero como parte de mi crecimiento como escritora, me he inscrito a un programa de escritora mensual, donde vamos a trabajar otro manuscrito. Como hay un límite de palabras a trabajar quincenalmente, no me servía usar a La serpiente bajo la tormenta porque la voy a trabajar a un ritmo diferente. Así que decidí por otra obra.

En Un poco de color el tema de la depresión es mostrado de diferentes formas. Veremos a personajes eficientes, funcionales, luchando con una invisible para el resto. A personajes que llevan aún las heridas de una pasada que siempre se asoma a intentar tumbarlos de nuevo y la mirada a una profunda que casi lo llevó a tomar una decisión drástica.

Pensando en una escena particular que ocurrió en el fanfic, pero será ampliada en el original, llegué a esta frase.

“La gente suele asociar a la depresión con el negro, cuando en realidad es el blanco. La ausencia de todos los colores. La ausencia de todas las emociones: dolor, rabia, culpa; nada de eso existe. Es como quedar hueco, ser un recipiente lleno de nada, hundiéndose de nada, porque lo que lo hunde es la falta de sentido. Todo dejó de tener sentido y eso es más pesado que cualquier emoción existente. Porque esa es una certeza”.

Espero que esta frase quede mejor en el libro, pero esta es la base de Un poco de color y la razón por la que me es tan importante sacarla como original. Porque esta historia estuvo conmigo en medio de mi depresión del 2010. Porque, cuando escribí un capítulo donde hablaba del libro ficticio de Remodela tu vida, miré a mi alrededor y empecé a mover las cosas del lugar.

Cuando Kenji en La gentil tristeza de las cosas mira la flor yukinoshita en medio de la lluvia y el celo, perdió el sentido que lo mantenía luchando.

Cuando Leonardo, en En otra dimensión, mira el manuscrito abandonado en sus manos, también entendió que Sandro había perdido todo el sentido de seguir luchando.

Quizás llego tarde para la fecha, pero una de mis motivaciones es seguir escribiendo para darle ese pequeño rayo de esperanza a alguien que lo necesite. Que, como ha ocurrido conmigo al escribirlo, pueda mirar a su alrededor y buscar algo o alguien que le devuelva el sentido.

A mí la escritura me devolvió el sentido.

Por eso sigo aquí.

Caro~

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