6 ventajas de comisionar arts para mis historias

Comisionar arts
Comisionar arts

Comisionar arts puede ser, para muchos, un tema lejano o extraño. Varias veces he sentido que mi familia no entiende por qué compro dibujos para mis trabajos. Según ellos son un gasto, para mí una inversión.

Creo que el sueño de un escritor es ver su obra convertida en otra manifestación del arte, sea dibujo, novela visual, comics, música, serie o película. Así que, cuando recibimos el primer dibujo de nuestro trabajo, se siente una gloria infinita. Recuerdo que el primer art me lo regalaron hace casi once años, cuando publicaba mis primeros fanfics de Saint Seiya en mi blog de WordPress. Desde allí deseé que cada obra que escribía estuviera representada a través de una imagen.

Tuve la fortuna de recibir muchos arts de mis lectores y todos esos trabajos los guardo en mi corazón y en mi memoria por la cuota de felicidad que me transmitieron. Sin embargo, también fui consciente que no podía esperar que me regalaran un dibujo en todos mis escritos. A través de las comisiones a artistas, cumplí mi sueño y encontré en el camino muchas ventajas.

1. Se rompen las fronteras

A diferencia de la escritura, el dibujo maneja un lenguaje universal. No requiere un idioma específico para ser entendido: podemos hablar japonés, alemán o español y entender perfectamente un dibujo por su composición. Por esta razón, los comics y mangas han tenido tanta repercusión en todo el globo terráqueo. Aún sin conocer el diálogo, podemos disfrutarlo por el trazo y estilo del artista.

A pesar de todos los siglos que nos separan de los creadores de esta pintura rupestres, podemos comprender el mensaje.
A pesar de todos los siglos que nos separan de los creadores de esta pintura rupestre, podemos comprender el mensaje.

Al tener un arte sobre mi trabajo y compartirlo puedo tener la posibilidad de avanzar más allá de la barrera de mi idioma y que personas de todo el mundo al menos conozcan a mis personajes y mi historia. ¿No es eso fascinante?

2. Puedo escoger el estilo para mi obra

Cada ilustrador maneja una técnica y un estilo propio, al igual que los escritores. Puede ser realistas o más fantásticos, dibujo digital o tradicional o trabajar con trazos gruesos o finos. Incluso la paleta de colores puede diferir de uno al otro. Al comisionar arts puedo identificar cual es el estilo que expresaría mejor mi universo y allí plasmar mi obra.

Imaginen, tengo la posibilidad de ir al artista cuyo arte esté en sintonía con la visión de mi universo o mis personajes y pedirle que haga un trabajo especializado para mí, estar al tanto del proceso y enviar correcciones que hagan falta hasta obtener un buen resultado. Es como si traspasara la imagen de mi mente al papel, en manos que han practicado por años para desarrollar esta agilidad.

Al comisionar este art, tenía claro algo: necesita un estilo que emulara las pinturas japonesas del siglo XIX.
Al comisionar este art, tenía claro algo: necesitaba un estilo que emulara las pinturas japonesas del siglo XIX, porque la historia estaba ambientada en esa época. El trabajo de UnicornioAzul lo hizo realidad, su estilo encajó al 100%.

Al escoger el estilo perfecto que define mi historia, también sirve para atrapar a su público objetivo. Para Hijo de payasos escogí el trabajo tradicional de Eveew Maturano por su forma de dibujar a los personajes masculinos con detalles realistas y su hermosa técnica con el color. Su trazo le daría el aire de esperanza y nostalgia que quería. En cambio, para mi nuevo #ProyectoAlisha he escogido a Trebol_Queen, cuyo diseño muestra una paleta llena de colores vivaces y trazos juveniles que van a tono con la historia.

3. Establezco relaciones con otros artistas

Como escritora, no basta con relacionarme con otros escritores. También es recomendable conocer a personas de otros medios para conocer de su oficio y establecer nuevos contactos.

Durante mi tiempo como fanficker pude comisionar varios fanarts para mis distintos fanfics en varias ocasiones. Establecí una red de compañeras que se dedican al arte y conocí su método de trabajo, lo que me preparó para reconocer cuál estilo compaginaría mejor con cada uno de mis proyectos. También me llevó a conocer más ilustradores y así incrementar mi plantilla de posibilidades.

4. Puedo describir exactamente lo que tengo en mente

Los lectores siempre tenemos una interpretación de la escena que leemos. Las imágenes van a variar dependiendo de lo que nos imaginemos y eso puede diferir un poco (o mucho) a la imagen del autor. Por eso, cuando yo decido comisionar arts, lo hago pensando en dejar más clara esa visualización exacta que tengo en mi cabeza para compartirla.

Art comisionado para un escenario
Comisionar esta escena fue genial, porque en el fanfic de Yuri on Ice llamado Yuuri, my daddy, necesitaba mostrar la escena del enorme salón de coleccionista. El trabajo de Mariv lo hizo posible.

Puedo aprovechar esta enorme ventaja para dejar más en claro los elementos de mi universo que son más difíciles de imaginar. En Ciencia ficción y en Fantasía, esto es muy poderoso. Puedo mostrar trajes, artefactos, mapas, bestias, drones, planetas… ¡tantas cosas! Y todo con el apoyo de un artista quien, con su conocimiento, puede enriquecer este universo con nuevas ideas y detalles. No se imaginan la cantidad de cosas que han sido agregadas en mis trabajos, gracias al acompañamiento de un dibujante. Es una actividad incluso inspiradora.

5. Genero valor para mis lectores

Creo que esto es una de las cosas que más amo de comisionar arts: mis lectores los aman tanto o más que yo. Se emocionan cuando les presento la obra que he encargado y empiezan a comparar con lo que habían interpretado. También, puedo ofrecerles esos arts para acompañar mi trabajo en portadas o con elementos de regalos. En Hijo de Payaso, pienso incluir no solo un marca-libro, sino un llavero con una imagen comisionada de la pareja y dos postales con otras ilustraciones a todo color, además de las ilustraciones internas en escala de grises. Eso es algo que no todos los lectores pueden obtener al comprar un libro.

El fin del año 2019 preparé un calendario con todos los arts que había comisionado durante el año para descargar gratuitamente, de modo que puede imprimirse y usar en casa. También unos preciosos chibis para convertir en sticker o plasmar en tazas. Esto no solo consolida mi imagen como autora, sino que representa una recompensa por todo el apoyo que recibo de mis lectores.

Al comisionar art pude regalar un calendario e imagenes para imprimir tazas.
Esta es la fotografía que tomé al calendario y taza. Pertenecía a los regalos que mis lectores pudieron recibir al terminar el año.

6. Apoyo el trabajo de otros artistas

¿De qué otra forma reconocer el esfuerzo y el tiempo que ha significado el pulir sus habilidades que pagando? Creo que esta no necesita mayor explicación, a pesar de que algunos podamos tomar el arte como un hobbie, no significa que debamos regalarlo. Así como espero que mis libros sean lo suficiente bueno para que mis lectores quieran apoyarme económicamente, del mismo modo reconozco el trabajo de los ilustradores.

Lo llamo también un sentido de reciprocidad: tratar a las personas como quiero que me traten. Algo de intercambio equivalente. Por eso, cuando estoy sembrando en el trabajo de un artista, indirectamente también estoy promoviendo que se siembre en mis proyectos en un futuro.

¿Qué hacer si no hay dinero para comisionar?

Puedo entender esta situación porque hubo un tiempo en el cual tampoco tenía dinero. O, sí lo tenía, no podía usarlo para comisionar arts. También tuve la traba de no tener una tarjeta de crédito que me permitiera pagar comisiones por internet a través de paypal, por ejemplo, cuando vivía en Venezuela. Pero hay que reconocer algo: la comisión de un art no es un artículo de primera necesidad. Por tanto, no puedo obligar a ningún artista que me dé su trabajo o me dé una rebaja, sería irrespetuoso de mi parte.

¿Qué se puede hacer en esos casos? ¿O qué hice yo? Como también pasé por ello, te cuento qué hice:

  1. Busqué dibujantes del país, de modo que pudiera acordar otros medios de pago si no era posible a través de paypal. De hecho, así conseguí a una gran amiga, Sharayanime, quién hizo la primera portada de Matryoshka II.
  2. Yo dibujaba. A pesar de que no era muy buena en ello, me esforzaba en crear algo decente que al menos mostrara una visión de lo que quería. En algunos momentos, eso inspiró a varios lectores a reproducir la escena.
  3. Usaba generadores gratuitos. Por ejemplo, los programas de avatar. Recuerdo que usé muchos para representar como se veían los personajes e incluso los trajes. Hay muchos y muy divertidos en internet y te puedo recomendar el último que lo considero la octava maravilla, porque viene variados de estilos y opciones: picrew.me. Puedes ver como quedaron mis personajes de Hijo de Payasos con esta herramienta.
  4. Si era fanfiction, trabajaba con imágenes oficiales de la serie. Son compartidas por la producción y no atento contra el trabajo de ningún artista. O utilizaba imágenes de stock gratuitos para llegar a un acercamiento, editándolas en programas como canvas. Las opciones son muy variadas y hasta me ayudo a generar ideas.

Y cuando tengas la oportunidad y tengas el dinero para comisionar arts, te animo a vivir la experiencia. La emoción que tuve cuando vi el primer art comisionado, acorde a todas mis especificaciones, no tiene explicación.

Y tú, ¿has comisionado antes arts para tus trabajos? ¡Me gustaría conocer tu experiencia!

Y si no lo has hecho, ¿con cuál artista te gustaría comisionar si tuvieras la oportunidad?

Carolina Villadiego

Carolina Villadiego es una escritora entusiasta que tiene 10 años escribiendo historias de temáticas LGBT con drama realista que ha conmovido el corazón de sus lectores. Ha sido programadora, profesora, consultora, fanficker y rolplayer. En el año 2018 alcanzó un premio Wattys dentro de la plataforma de lectura online Wattpad por su libro: Hijo de Payasos.

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2 Respuestas

  1. Len dice:

    Nunca se me había ni siquiera ocurrido, porque nunca fui extremadamente activa, ni de organizar cosas xD Pero me parece super bien hacerlo, si se puede. Ahora se dio la oportunidad, y a ver qué tal sale.

    • Yo también duré un tiempo sin siquiera imaginar que se podría, hasta que empecé a ver artistas ofreciendo a sus servicios y otras personas comprándolos. Allí fue que dije: ok, esto parece que puede ser interesante.¡No me arrepiento!
      Pero claro, todo depende de si se tiene el capital y podamos hacerlo. ¡Espero que te vaya super con tu comisión!

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